El joven deportista de la escudería Alpine Motorsport completó un trabajo formidable en el circuito de Montmeló. Partiendo desde el noveno casillero, reaccionó con precisión al apagarse los semáforos a las 15:00 para superar a dos rivales en los primeros metros de competencia.
A partir de allí, Franco Colapinto administró con madurez el desgaste de los neumáticos y resistió embates clave, incluyendo un mano a mano al límite contra su compañero de equipo, el francés Pierre Gasly. Tras cruzar la meta en un consagratorio séptimo lugar, el oriundo de Pilar tomó un símbolo patrio para la vuelta de honor y expresó su alegría por el rendimiento obtenido: “Estuvo entre los mejores”.
El fin de semana perfecto en territorio catalán ratifica el crecimiento sostenido del piloto nacional en la categoría reina del automovilismo mundial, consolidándolo como una de las realidades más prometedoras de la grilla actual para el equipo de la escudería gala.



