Una emotiva peregrinación aérea unió el centro del país con el norte argentino durante la festividad de la Asunción de la Virgen María. La comitiva, integrada por una quincena de aviadores, tuvo como gran protagonista a la vecina Sofía Sgro, tripulante de cabina de pasajeros y estudiante de la carrera de piloto comercial, quien formó parte de la tripulación encargada de custodiar la imagen hasta Concepción de Tucumán para su posterior entronización.
El recorrido contó con un acompañamiento espiritual de relevancia internacional, ya que la misión recibió la bendición oficial enviada por el Papa León desde el Vaticano. La travesía buscó renovar un mensaje de paz, esperanza y unión entre los habitantes de las distintas provincias del país.
Tras completar el trayecto y ser parte de este histórico evento, la propia aviadora reflexionó sobre el significado del viaje y el valor que tiene la fe en su vocación. “Quienes somos aviadores sabemos que para volar hacen falta instrumentos, conocimiento y preparación. Pero para atravesar los grandes desafíos de la vida también necesitamos otro alimento: el espiritual”, remarcó Sofía Sgro al concluir la travesía.
Asimismo, la tripulante citó un icónico fragmento literario para fundamentar la vivencia compartida en las alturas. “Como nos recuerda El Principito: ‘Lo esencial es invisible a los ojos’. Tal vez por eso, cuanto más alto volamos, más comprendemos que hay cosas que no se ven, pero se sienten. Que la esperanza puede sostenernos aun en la incertidumbre”, expresó.
Finalmente, la comitiva aérea concluyó las actividades tras la recepción formal de la imagen en suelo tucumano, donde fue recibida por las autoridades eclesiásticas y una multitud de fieles reunidos desde las 10:00 para celebrar el acontecimiento.



