Las instituciones de la zona comenzaron a coordinar dispositivos especiales de respuesta operativa para amortiguar el impacto de la crecida de los cauces de agua y las tormentas intensas. Frente a los anegamientos en predios escolares y accesos territoriales, varias escuelas de la región que podría ser la más afectada pusieron en marcha su estrategia de contingencia preventiva.
Esta iniciativa exige a los docentes la elaboración de guías alternativas para dictar contenidos tanto en entornos digitales como en formato físico. “Para garantizar el derecho a la educación y sostener las trayectorias escolares sin interrupciones, resulta fundamental organizar el Plan de Continuidad Pedagógica”, confirmaron autoridades de los establecimientos.
El cuerpo de profesores centralizará materiales de lectura, actividades guiadas y soportes audiovisuales . Los equipos directivos buscan asegurar el contacto con los estudiantes de forma virtual ante posibles suspensiones de clases presenciales en las escuelas e institutos terciarios de las zonas que podrían estar perjudicadas por el fenómeno conocido como “súper niño”.



